La deletreación trata de formar palabras o frases que se puedan leer deletreando las letras que las forman y no mediante el proceso normal de lectura.
Así “casa” se leería “ce-a-ese-a” y no serviría a nuestro propósito, pero sí lo haría la palabra inexistente “BSL”, que se deletrearía “be-ese-ele” y sonaría “bésele”.
Otras palabras o frases podrían ser: LB, CK, GF, QAT, SBB, AB, AKQP.
Cuyo significado sería: elevé, ceca, jefe, cuate, ese bebé, ave, acá cupe.
El juego se puede extender a otros alfabetos, como por ejemplo al inglés. En tal caso leeríamos las letras en inglés y formaríamos palabras o frases como: BC, LIR, VNS, NVSI.
Cuyo significado sería: bici, el ayer, vienés, envíes ahí.
Al respecto se oye por ahí una historia sobre una pareja de enamorados, en la que la chica, de habla inglesa (leer las letras en inglés), le decía quedamente a su novio, mientras se abrazaban, achuchaban y besaban acaloradamente en un portal en penumbras, algo parecido a esto: “TNSLPPTSO, BNTSO”.
Ya en castellano, un cuento acerca de un lujurioso sultán de Oriente, que dice así:
El sultán lujurioso
En el suntuoso salón de un hermoso palacio, las bailarinas danzaban frente al sultán, acompañadas por una suave música.
-Más cerca. -solicitó el sultán, pasando ávidamente sus ojos de una a otra. Y las bellas mujeres se acercaron, en su insinuante danza, a escasos metros de su señor.
-¡Más cerca! -ordenó con los ojos encendidos de deseo. Y las más hermosas flores del harén acercaron sus cuerpos al alcance de sus manos, mientras se despojaban de velos al son de la música.
-¡Tú! -señaló a la más hermosa entre las bellas- ¡Acércate más! ¡Más! ¡Más! -Y la voluptuosa odalisca se acercó más y más, agitando rítmicamente el vientre de un lado a otro con espasmódicos movimientos, a escasos centímetros de su amo.
-¡Más! ¡Más cerca! -gritó fuera de sí- ¡Mucho más! – Y la exuberante hurí acercó su trasero a su dueño; agitándolo frenéticamente al son de la música, frente a los ojos hipnotizados del sultán. Nalga contra mejilla, posadera frente a nariz.
De repente, el sultán lanzó un quejido lastimero y cayó fulminado hacia atrás. La música cesó. La bailarina se detuvo. El príncipe heredero, el resto de dignatarios y todos los esclavos presentes en el salón, acudieron al auxilio del sultán. Pero era demasiado tarde y murió en brazos del gran visir; no sin antes susurrarle un enigmático mensaje al oído: “SOGTULAKK”.
Todos los sabios de Oriente y Occidente fueron llamados para descubrir la causa de la muerte, pero no supieron dar con ella.
¿Sabrías tú descifrar el mensaje?
Fecha de la 1ª publicación: 02/02/2003
Última modificación: 25/07/2025










Deja una respuesta