La capacidad de razonar, de hilar pensamientos, es un signo distintivo del ser humano.
Claro que hay temas y temas sobre los que reflexionar. A unos no merece la pena dedicarles tiempo y a otros hay que dedicarles toda nuestra atención.
A continuación unas reflexiones del primer tipo… aunque… quizás…
Quiero comprar un boomerang nuevo, ¿cómo hago para deshacerme del viejo?
Si estás en un callejón sin salida, ¿por qué no salir por la entrada?
¿Hasta dónde se lavan la cara los calvos?
Si ocho de cada diez personas utilizan bolígrafo para escribir… ¿qué hacen las otras dos con el bolígrafo?
Si estamos compuestos en un 80% de agua, ¿cómo podemos ahogarnos?
Si una persona con múltiples personalidades decide suicidarse ¿puede considerarse que ha tomado rehenes?
¿Un esquizofrénico paranoico tiene miedo de estar persiguiéndose?
Si estás viajando a la velocidad de la luz y enciendes las luces… ¿qué pasa?
¿Tan malo es el trabajo que hasta pagan por hacerlo?
Si soy un completo inútil, ¿por lo menos sirvo de ejemplo?
Si todos los hombres son iguales, ¿por qué eligen tanto las mujeres?
¿Es normal que la hora del vídeo lleve tres años parpadeando?
Pensador/es: desconocido/s
Fecha de la 1ª publicación: 24/05/2005










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