El parecido que guardan algunos números y signos ortográficos con determinadas letras, nos permite un elemental grado de encriptación del texto creando textos alfanuméricos.
Para ello basta sustituir las letras por los signos que se les asemejan.
Así, por ejemplo:
(454 – casa
3030 – bobo
m310n – melón
v4m05 41 (4m?0 – vamos al campo
Y tan solo teniendo en cuenta los siguientes cambios:
A cambiada por 4 (o también por @)
B cambiada por 3
C cambiada por (
D cambiada por )
E cambiada por 3 (como la B)
i cambiada por ¡ (admiración)
j cambiada por ¡ (también)
L cambiada por 1 (uno)
O cambiada por 0 (cero)
P cambiada por ? (interrogación)
S cambiada por 5 (o también por $).
Es una sencilla encriptación, pero m014 mu(h0 35(r¡b¡r 4$¡.
Fecha de la 1ª publicación: 25/05/2003
Última modificación: 05/05/2005










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