¿Sabías por qué decimos NO SER NADA DEL OTRO JUEVES por aquello que es corriente y vulgar?
La expresión está relacionada con los viernes de ayuno para los católicos.
Durante la Edad Media, existía la costumbre de comer de manera extraordinaria los jueves como víspera de viernes de ayuno y abstinencia de carne. Como una compensación anticipada a la penitencia de los viernes.
La comida o la cena del jueves, su cantidad y su exquisitez, sin duda fueron tema de conversación habitual, hasta el punto de convertir lo del otro jueves en locución de ponderación.
Si el jueves es extraordinario, decir no es cosa del otro jueves significa que no es algo llamativo.
Como curiosidad señalar que hacer medianoche era esperar que fuesen las doce de la noche del viernes para, una vez acabado el periodo de ayuno, entregarse a una abundante y opípara cena.










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