Las esdrújulas son unas palabras cuya sílaba tónica está situada en la antepenúltima sílaba. Éstas son unas palabras que dotan de musicalidad al texto, sobre todo cuando aparecen agrupadas en gran número.

Veamos unos ejemplos:

Texto esdrújulo

Libérrimos noctámbulos de costumbres lúdicas. Cínicos críticos con lengua bífida. Viejos decrépitos en los geriátricos. Mínimas faldas por las metrópolis. Víctimas necias de moda estúpida. Muy pocos lúcidos en la política. Y en los ejércitos bombas atómicas, lógicamente ocultas al público. Ínfimos créditos con nuestra nómina. Ya no hay testículos de orden magnánimo. No hay vítores para los héroes míticos.

Mientras científicos aburridísimos idean tórridas fórmulas empíricas, pésimos médicos quitan amígdalas, y el ácido acetil-salicílico hace úlceras en nuestros estómagos; tribus indígenas mueren de cólera en África. Es terrorífico. (sujeto elíptico)

Autor: desconocido

Canción de tuna (que no de cuna)

NOCHE LÓBREGA

Y este es el triste cántico
De aquel tuno tan ligón
Que sintiéndose romántico
Fue a rondar bajo un balcón

A pesar de su frenesí
Fue tanta su desventura
Que el rondar a una gachí
Le acercó a la sepultura.

En noche lóbrega, galán de incógnito
Las calles sórdidas atravesó
Y bajo clásica ventana gótica
Templó su cítara y así cantó:

“Niña purísima, de faz angélica
Que en níveas sábanas roncando estás
Despierta y óyeme mi canto esdrújulo
Suspiros prófugos escucharás.”

Pero la sílfide que oyó este cántico
Entre las sábanas se arrebujó
Y dijo: “¡Cáspita con el murciélago!,
Es un romántico, no le abro yo.”

Mas el gaznápiro cogió una pértiga
Y en salto olímpico se encaramó (¡Aaaaaah!)
Pero por cáscara de algún malévolo
Contra un semáforo se la pegó.

“Niña esclerótica y algo diabética
Que entre los sádicos incluida estás
Abre ya el pórtico, porque estoy gélido
Y con la pértiga no salto más».

Maldita cáscara que venga un médico
Me duele el píloro y el esternón
Tengo las vértebras en el estómago
Ventana gótica no escalo yo.

Moraleja

Y cuando en música la noche lábrase
Y ante los céfiros ya no fue ecuánime…
¡Oh pobre músico! Coge tu cítara
Y a otra prójima vete a rondar

Autor original de «Noche Lóbrega (El Tuno Romántico)»: Francisco Acuña de Figueroa (publicado en Parnaso Oriental).

Nota:: Texto popularizado y adaptado por la tradición de las Tunas Universitarias a finales del siglo XIX y principios del XX. Al pasar de boca en boca (y de América a España, la letra fue sufriendo modificaciones y se convirtió en lo que los folcloristas llaman una obra tradicional.

En noche lóbrega

Fecha de la 1ª publicación: 19/03/2008

Última modificación: 15/12/2025


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