A palabras necias, oídos sordos, es un refrán que nos aconseja no prestar atención a los comentarios poco inteligentes y a la cháchara sin fundamento.

De ordinario se utiliza para responder al insulto y el improperio, para significar que no se cae en la provocación y que se hace caso omiso.

Así, es habitual responder con un simple a palabras necias, oídos sordos, al interlocutor que pretende molestarnos o incomodarnos con el tema de su parlamento, con sus alusiones, recriminaciones o insultos.

Con esto damos el tema por zanjado manifestándole que no le hacemos caso.

Fecha de la 1ª publicación: 26/01/2022


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