¿Sabías por qué llamamos GAJES DEL OFICIO a las molestias e inconvenientes propios de una profesión?

El término gaje proviene del francés antiguo gage ‘prenda, pago’, teniendo así un significado positivo de beneficio.

Así, en la Edad Media, el gaje era un pago complementario que un soberano o el príncipe pagaba a los miembros de su corte, sirvientes y soldados aparte de su salario.

Posteriormente, este estipendio adicional se asoció con los inconvenientes y las tareas no deseadas que se debían soportar para poder recibirlo. Y estos gajes empezaron a verse como la contraprestación a los diversos problemas inherentes al servicio.

El aspecto negativo se consolidó y los gajes terminaron por ser las molestias o perjuicios inherentes al empleo u ocupación.

– ¿Tienes guardia esta noche?
– Sí, gajes del oficio.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *