¿Por qué decimos EN OLOR DE MULTITUDES al hablar de un recibimiento multitudinario?

Qué duda cabe, que en las aglomeraciones de personal, la falta de espacio y los apretujones generan un calor que se traduce en sudor.

Y que el olor de cientos de cuerpos sudorosos no debe ser agradable. Pero no es este olor el referido en la frase. En realidad, la multitud enfebrecida que aclama y ovaciona, puede oler bien o mal, incluso puede no oler.

Y decimos en olor de multitud o en olor de multitudes : “Fulanito fue recibido en olor de multitudes” o “Menganita ganó la competición en olor de multitud”, para expresar la aclamación de muchas personas y la admiración, el fervor y el entusiasmo que estas personas provocan en la gente.

La expresión es relativamente reciente, ya que se empezó a utilizar en el siglo XX. Y se originó por analogía con en olor de santidad, de uso frecuente en textos medievales y clásicos.

En ellos el término olor se usa de forma metafórica y se refiere a que la cualidad a la que se alude se exhala como un aroma. Así un santo huele a santidad y una persona que despierta pasiones huele a multitudes.

Fecha de la 1ª publicación: 26/10/2003

Última modificación: 01/08/2025


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