Expresiones, locuciones, modismos, frases hechas, refranes y proverbios son términos que se utilizan continuamente en Ludiklingua.
Quizás estaría bien definirlos para saber a qué se refieren cada uno de ellos en concreto y establecer los límites aunque, como veremos, estos no siempre están claros.
Expresiones
Se trata del término general en su sentido más amplio que engloba al resto. Es la acción de manifestar algo, ya sean sentimientos, ideas o conceptos y a través de cualquier medio.
Puede ser una expresión matemática, una expresión artística… pero en el contexto lingüístico, que es el que nos ocupa, es cualquier palabra o conjunto de palabras que comuniquen algo.
Algunos ejemplos son: hola, ¿cómo te encuentras?, qué día más soleado…
Las locuciones, modismos, frases hechas y refranes son tipos específicos de expresiones.
Locuciones
En el ámbito lingüístico, una locución se define como un grupo de palabras que funcionan como una sola pieza léxica, con un sentido unitario y cierto grado de fijación formal.
Es decir, aunque está formada por varias palabras, actúa como si fuera una única palabra con una función sintáctica específica (sustantiva, adjetiva, adverbial, preposicional, conjuntiva o verbal) y un significado propio distinto de la suma de los significados individuales de las palabras que la componen.
No siempre tienen un sentido figurado o idiomático; muchas veces mantienen un significado literal o descriptivo.
El término engloba a los modismos, frases hechas, refranes y proverbios.
Veamos los tipos y ejemplos de cada uno de ellos:
- Locuciones nominales: estas locuciones funcionan como un sustantivo y se refieren a un objeto, concepto o persona. Ejemplos: tortilla a la francesa, tarjeta de visita, cuenta atrás, pie de rey, luna de miel, baño María, caja negra, séptimo arte, corona de laurel, rey de la selva…
- Locuciones verbales: estas locuciones funcionan como un verbo y expresan una acción o estado. Ejemplos: contar ovejas, ponerse moreno, echar en cara, caer en la cuenta, hacer caso, dar por sentado, meter la pata, tomar el pelo, vivir del cuento, darse por vencido…
- Locuciones adverbiales: estas locuciones funcionan como un adverbio y modifican a un verbo, un adjetivo o a otro adverbio. Ejemplos: a ciegas, a pie juntillas, de repente, a duras penas, de cabo a rabo, a lo mejor, por si acaso, a la fuerza, en un abrir y cerrar de ojos…
- Locuciones preposicionales: estas locuciones funcionan como una preposición. Ejemplos: a pesar de, debajo de…
- Locuciones conjuntivas: estas locuciones funcionan como una conjunción. Ejemplos: a menos que, tan pronto como…
- Locuciones adjetivas: estas locuciones funcionan como un adjetivo. Ejemplos: humor de perros, de armas tomar…
Como se puede ver su significado puede ser literal o una extensión directa del sentido de las palabras que las componen. No llega a ser totalmente figurado o desligado de las mismas, aunque no hay una pauta fija.
Modismos
Un modismo es una expresión fija cuyo significado no puede deducirse de las palabras que lo forman y que, generalmente, tiene un sentido figurado o connotativo.
Los modismos son propios de un idioma y de una cultura determinada, son idiomáticos, lo que los hace difíciles de traducir literalmente a otras lenguas. Suelen ser informales y se utilizan comúnmente en el lenguaje oral.
Algunos ejemplos son: llover a cántaros, ponerse las pilas, costar un ojo de la cara, estar en la luna, dar gato por liebre…
Frases hechas
Una frase hecha es una locución cuyo significado se ha fijado por el uso común y que se emplea en un sentido figurado o no literal. A menudo, las frases hechas son dichos o expresiones populares que tienen un significado culturalmente establecido.
Son muy similares a los modismos y, en muchos contextos, los términos se usan indistintamente. Si por caso tienen a veces un tinte más popular, refranesco o que expresa una idea común de forma concisa, pero las fronteras entre ambos términos se desdibujan.
Algunos ejemplos son: estar en la luna, tirar la casa por la ventana, dar en el clavo, matar dos pájaros de un tiro, el que mucho abarca poco aprieta, más vale tarde que nunca, dar un tirón de orejas…
Como se puede apreciar, alguno de los ejemplos se podría cambiar de categoría sin problema alguno.
Refranes
Un refrán es un dicho popular, fijo, conciso y sentencioso, basado en la experiencia y la sabiduría popular, que generalmente expresa una verdad práctica, un consejo moral o una enseñanza.
Suelen ser de autor anónimo, con significado literal o figurado, se transmiten oralmente de generación en generación y a menudo tienen una rima que facilita su memorización.
A diferencia del resto de locuciones, un refrán tiene una clara intención didáctica o moral.
Algunos ejemplos son: la avaricia rompe el saco, en casa de herrero cuchillo de palo, más vale pájaro en mano que ciento volando, de tal palo tal astilla, a mal tiempo buena cara, casa con dos puertas difícil de guardar…
Proverbios
Un proverbio es una sentencia breve que expresa una verdad o pensamiento moral de manera concisa y elegante.
Se asocian a un origen más culto (provienen de textos sagrados o filosóficos o de culturas milenarias), son de lenguaje serio y formal y tienen un tono grave y sentencioso. Suelen expresar principios universales de conducta, verdades morales o reflexiones profundas sobre la existencia.
Algunos ejemplos son: la paciencia es la madre de la ciencia, el que siembra vientos recoge tempestades, no hay peor sordo que el que no quiere oír, más vale prevenir que curar, el hábito no hace al monje, en boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso…
Como se puede observar, ocurre igual que entre modismo y frase hecha, la frontera entre lo que se considera un refrán y lo que se considera un proverbio también es difusa.
El matiz es que el refrán es más popular y cotidiano y el proverbio más serio, formal y universal, pero en la práctica muchos dichos pueden ser llamados indistintamente refranes o proverbios.










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