El pensamiento es libre y, como tal, hay quien lo emplea en banalidades —muchas de ellas relacionadas con “sacarle punta” al lenguaje— como los pensamientos banales que se citan a continuación:
Si homicidio es matar a un hombre, suicidio… ¿es matar a un suizo?
Si el hombre sufre enfermedades patológicas, ¿el pato las sufrirá hombrológicas?
¿Por qué no existe un sinónimo para la palabra sinónimo?
¿Por qué los relojes que tienen manecillas no tienen piececillos?
¿Los grupos heavy no deberían de grabar discos duros?
El recto, ¿es insobornable?
Si cárcel y prisión son sinónimos, ¿por qué no lo son carcelero y prisionero?
¿Debería cortarme las venas o dejármelas largas?
Cuando a uno lo sacan de sus casillas, ¿adónde va?
Cuando se reproduce un disco, ¿obtenemos otro?
¿Dónde están los codos de una silla con brazos?
¿Cuánto miden las altas horas de la noche?
Un guirigay, ¿es un extranjero homosexual?
Fecha de la 1ª publicación: 28/08/2005










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