La retahílas son un juego de palabras típicamente infantil que beneficia la fluidez verbal, así como también la atención y la memoria.
Con las repeticiones, la armonía y las rimas, se logra entretener a los niños que inconscientemente practican el lenguaje.
Hay retahílas para recitar y para cantar y son muy usadas en juegos infantiles por niños de todas partes.
–Colaboración de Sonia Gálvez–
En algunos sitios de la red las confunden con los trabalenguas… Las retahílas son parecidas a la figura literaria llamada concatenación, sólo que la retahíla es popular, no tiene lenguaje poético y se entona con sonsonete. Tiene la misma función que el trabalenguas, pues sirve para la fluidez verbal. Como muestra de retahíla van éstas:
Pijaraña, jugaremos a la araña. ¿Con cuál mano? Con la cortada. ¿Quién la cortó? El hacha. ¿Dónde está el hacha? Partiendo la leña. ¿Dónde está la leña? Cocinando un huevito. ¿Dónde está el huevito? Se lo comió el curita. ¿Dónde está el curita? Diciendo la misa detrás de las puertas del Cielo.
La Rana
Estaba la lluvia arreciando y la rana debajo del agua cuando la rana se puso a cantar vino una abeja y la hizo callar. Callaba la abeja a la rana que estaba debajo del agua, cuando la abeja se puso a cantar vino una araña y la hizo callar. Callaba la araña a la abeja, la abeja a la rana que estaba debajo del agua, cuando la araña se puso a cantar vino el ratón y la hizo callar. Callaba el ratón a la araña, la araña a la abeja, la abeja a la rana que estaba cantando debajo del agua, cuando el ratón se puso a cantar vino el gato y lo hizo callar. Callaba el gato al ratón, el ratón a la araña, la araña a la abeja, la abeja a la rana que estaba cantando debajo del agua, cuando el gato se puso a cantar vino el perro y lo hizo callar. Callaba el perro al gato, el gato al ratón, el ratón a la araña, la araña a la abeja, la abeja a la rana que estaba cantando debajo del agua, cuando el perro se puso a cantar vino el amo y lo hizo callar. Callaba el amo al perro, el perro al gato, el gato al ratón, el ratón a la araña, la araña a la abeja, la abeja a la rana que estaba cantando debajo del agua, cuando el amo se puso a cantar vino la suegra y lo hizo callar. Callaba la suegra al amo, el amo al perro, el perro al gato, el gato al ratón, el ratón a la araña, la araña a la abeja, la abeja a la rana que estaba cantando debajo del agua, cuando la suegra se puso a cantar ¡Ni el mismo diablo la hizo callar! --Fin de la colaboración--
Como ejemplo de concatenación, para poder diferenciar entre ambos casos, van los siguientes ejemplos:
Concatenación
En la ciudad de Pamplona hay una plaza, en la plaza una casa, en la casa una sala, en la sala una jaula, en la jaula una lora, en la lora… y se devuelve la retahíla.
La plaza tiene una torre
la torre tiene un balcón,
el balcón tiene una dama,
la dama una blanca flor.
Antonio Machado
Fecha de la 1ª publicación: 28/10/2001
Última modificación: 01/08/2025










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