A boda y bautizado, no vayas sin ser llamado, es un refrán que nos recomienda encargarnos de nuestros asuntos y que critica a los entrometidos.

Poniendo como ejemplo una celebración privada a la que se asiste sin invitación, destaca la intromisión en un espacio que no nos corresponde y el desprecio a las normas sociales.

La discreción es una virtud muy bien considerada en el Refranero, que suele arremeter contra aquellos que cotillean y se entrometen en los asuntos ajenos.

Fecha de la 1ª publicación: 14/02/2017

Última modificación: 02/07/2025


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *