¿Sabías por qué PONER DE VUELTA Y MEDIA a alguien es tratarlo mal de palabra?
Tanto reprender severamente a una persona como hablar muy mal de ella en su ausencia.
Antiguamente, dar una vuelta a alguien significaba darle una paliza, una tunda o una tanda de azotes, derivado de hacer girar al reo en el poste de castigo.
José María Iribarren analiza la evolución de la frase y destaca que, en su origen, la expresión era simplemente poner de vuelta a alguien. Así, en el castellano antiguo, poner de vuelta a un criado o a un subordinado significaba reprenderlo severamente para devolverlo a su camino de obediencia,
Si una vuelta ya era un castigo físico riguroso o una reprimenda severa, añadirle el y media funciona como una coletilla de refuerzo hiperbólico. Y la expresión cuajó profundamente en el lenguaje por su coincidencia con una expresión habitual en aquellos días.
En el Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627) del maestro Gonzalo de Correas se registra exactamente el refrán A vuelta y media, torrezno fuera.
Correas explica que se refiere a la acción de freír el tocino rápidamente, con solo una vuelta y media en la sartén, para que no se queme ni pierda sus propiedades.
La evolución semántica hacia la lengua hablada es puramente metafórica: así como el torrezno cambia su naturaleza en un instante con una vuelta y media al fuego, los seres humanos son capaces de dar la vuelta radicalmente a la reputación de alguien de manera fulminante mediante una reprimenda agria o una crítica sangrante.










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