¿Sabías por qué TENER MANO IZQUIERDA es tener habilidad o astucia para manejarse o resolver situaciones difíciles?

De antiguo viene la superstición de que el lado derecho es el lado bueno, recto y formal y el lado izquierdo (o siniestro) es el incorrecto, taimado y de mal agüero.

Expresiones como No hacer las cosas a derechas o Levantarse con el pie izquierdo, tienen el mismo origen.

Esta consideración de la mano izquierda como el lado de la debilidad, la sutileza y el disimulo, frente a una mano derecha como el lado de la fuerza, la ley y la acción directa, ha sido constada por los etimólogos de diferentes maneras.

Covarrubias y Correas reflejan en sus textos que, en la esgrima tradicional española, la mano derecha empuñaba la espada para atacar de frente de forma ortodoxa, mientras que la mano izquierda portaba la daga, el escudo o una capa, para parar golpes, desviar la espada del rival, esquivar y desarmar con aatucia.

José María Iribarren y Pancracio Celdrán coinciden en que el origen técnico de la expresión proviene del arte de la caballería. Los caballeros montaban portando las riendas del caballo obligatoriamente con la mano izquierda (la mano de la brida) mientras que la derecha sujetaba el arma (la mano del arma).

Al ser la mano izquierda la mano débil, el jinete debía realizar toques susaves, mantener una tensión medida y armarse de paciencia y delicadeza para guiar al animal. Asi el que tenía buena mano izquierda era un jinete hábil que dominaba a una bestia salvaje sin necesidad de golpearla.

Aunque más bien son constataciones de la aplicación de esa dicotomía, en el ámbito cotidiano de épocas pasadas, y para esta expresión en concreto. Pues el verdadero origen se encuentra en las culturas clásicas y los augures griegos y romanos. Y el refuerzo que recibió de la tradición judeocristiana, que perpetuó esa diferente consideración.


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