Los giros lingüísticos hacen referencia a la estructura especial de una frase, o manera de estar ordenadas las palabras en un idioma determinado para expresar un concepto.
Así podemos decir que un giro lingüístico es una particularidad o forma característica de expresar algo en un idioma que refleja su lógica interna y que puede no tener una correspondencia literal en otros idiomas.
Y esa es la mayor dificultad con la que se enfrenta un estudiante de idiomas, junto con las locuciones y modismos generados a partir de ellos.
Veamos a continuación algunos giros lingüísticos de la lengua castellana.
- El futuro de probabilidad o conjetura con el uso del tiempo verbal futuro para expresar una suposición sobre el presente. Ejemplo: ¿dónde estará María?
- Uso del verbo quedar + en para acuerdos, decisiones o resultados. Ejemplo: quedamos en vernos a las cinco.
- Uso del artículo definido con sustantivos genéricos o abstractos cuando no suele emplearse en otros idiomas. Ejemplo: la vida es bella.
- Uso de verbos de «cambio»: ponerse, volverse, hacerse, llegar a ser, quedarse. Ejemplos: se puso rojo de vergüenza, se quedó ciego, se volvió agresivo, se hizo médico.
- Verbo haber + infinitivo para expresar una obligación impersonal, una necesidad general. Ejemplo: hay que comer sano.
- Uso del infinitivo personal + preposición/pronombre donde el infinitivo se comporta de manera similar a una oración subordinada. Ejemplos: al llegar yo se hizo el silencio, con ser tan listo y no lo entiende.
- Uso de la construcción lo de como una forma concisa de referirse a un tema o a una situación sin especificarla directamente, asumiendo que el interlocutor conoce el contexto. Ejemplo: ¿cómo va lo de Pedro?










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