¿Sabías por qué se le dice FÍATE DE LA VIRGEN Y NO CORRAS a quien se muestra en exceso confiado y desprecia las fuerzas del adversario?

La expresión forma parte del refranero popular, y enseña con cierto sarcasmo que no debemos actuar con negligencia (o no actuar en absoluto) por un exceso de confianza. Encierra una fina ironía sobre la falsa confianza y la falta de previsión.

Por mucho que confiemos en la providencia o en la suerte, debemos esforzarnos en conseguir las cosas con nuestro esfuerzo y en ponernos a salvo por nuestros medios.

Otros refranes parecidos son: A Dios rogando y con el mazo dando, Ayúdate que Dios te ayudará, Al que madruga Dios le ayuda

Al parecer el refrán cobró mayor popularidad al ser usado, en tono de burla, por los liberales isabelinos al dirigirse a sus oponentes, los soldados carlistas.

En plena guerra carlista, el pretendiente a la corona española —Carlos María Isidro, hermano del difunto rey Fernando VII—, proclamó a la Virgen de los Dolores “Generalísima de los Ejércitos Carlistas”.

Días después los carlistas tuvieron que huir de la batalla de Mendigorría ante las tropas de la regente María Cristina, partidarios de Isabel II, hija de Fernando VII, comandadas por el general Luis Fernández de Córdoba.

De poco les sirvió la confianza en la victoria porque la Virgen fuera la jefa de su ejército.

Fecha de la 1ª publicación: 23/03/2006

Última modificación: 20/12/2025


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *