¿Sabías por qué SER UN POBRE DIABLO es ser un desgraciado?
Equivalente a decir ser un pobre hombre, pero algo peor: un hombre de poco carácter o de poca valía, que inspira lástima.
Desde antiguo se creyó en la existencia de demonios que tomaban parte en la vida cotidiana de la gente.
No todas las maldades eran llevadas a cabo por el Diablo en persona, sino que éste disponía de inagotables huestes de diablos inferiores que acosaban y tentaban a los humanos.
Estos demonios inferiores, por no inspirar mucho temor, recibían el calificativo burlón de pobres diablos.
Durante la Edad Media era corriente que, en las fiestas religiosas, algunos jóvenes se disfrazasen de demonio y bailotearan por las calles y plazas públicas para ser objetos de burla por parte de la población. Les insultaban, les arrojaban agua sucia y los amenazaban. De paso echaban afuera sus propios temores.
La expresión existe en el inglés poor devil, en el francés pauvre diable, en el italiano povero diavolo y en el alemán armer teufel, con el mismo significado en todos ellos de ‘persona miserable, desafortunada, lamentable, inútil, inofensiva, de poco carácter, que inspira lástima o digna de compasión.
El hecho de que la expresión se documente con el mismo significado, sugiere que se trata de un patrimonio fraseológico europeo común, con raíces en la cultura popular y religiosa medieval. Tanto en lo referente a la personificación del mal, como en la utilización del mecanismo lingüístico de utilizar un adjetivo para atenuar una palabra fuerte o importante y darle un sentido de lástima o desprecio suave o minimización, como ocurre en simple papel, mísero sueldo, pobre bestia…
Fecha de la 1ª publicación: 27/10/2006
Última modificación: 15/10/2025










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