¿Sabías por qué llamamos VERDADES DE PEROGRULLO la las verdades o certezas que, por notoriamente sabidas, es necedad o simpleza el decirlas?
Obtienen su nombre de Pero Grullo —contracción de Pedro Grullo—, personaje imaginario del folklore popular de los siglos XV y XVI que obtiene su apellido tal vez de la grulla, considerado un animal de torpes y estúpidos movimientos.
Esta tradición popular le atribuye varias máximas y verdades tan evidente por sí mismas que pasan a la categoría de perogrulladas.
Como en la siguiente copla:
Son esas profecías
de Perogrullo
que a la mano cerrada
llamaba puño.
Fue Quevedo quien acuñó el término perogrullada en su obra Los sueños (1622), donde dice:
«Si lloviere, habrá lodos. Las mujeres parirán si se empreñan y parieren. Si alguno tuviere mucho, tendrá menos que si tuviese más. El que no tuviere blanca, no podrá gastar escudo. El que no tuviere ojos, será ciego del todo; y el que tuviere grandes las narices, tendrá gran cara.»
A mediados del siglo XIX, Ramón de Campoamor rescató al personaje en una de sus Humoradas, titulada «Perogrullo».
I Volárase con las plumas, andárase con los pies. En Inglaterra habrá brumas, serán seis dos veces tres.
II Y si lloviere habrá lodos, y será cosa de ver que nadie podrá correr sin echar atrás los codos.
III Tendrá el que no tiene un cuarto, si no le dan, el bolsillo un poco menos que harto, y aun podrá ser que vacío.
IV El que no beba en un año, si no bebe, tendrá sed; y el que se caiga de un baño, se mojará, tengan red.
V Tendrá grandes las narices el que las tenga de un palmo, y los que sean felices vivirán en un gran calmo.
VI Y el que no sepa leer, si lee, podrá saber; y el que se muera, ¡ah, Dios! se despedirá de nos.
Fecha de la 1ª publicación: 27/01/2005
Última modificación: 12/12/2025










Deja una respuesta